15 meses

El mes pasado empecé a darme cuenta de un montón de avances que has hecho…entre una semana y otra parece que siempre eres el mismo bebé, pero después…me sorprendes con muchas cosas que antes no hacías.

El otro día te tapaste los ojos con las manos y no entendía qué te pasaba, hasta que empecé a imaginarlo.

-Donde está Corderito?- Dije – No lo veo!-

Y con una amplia sonrisa apartaste tus manos y me miraste con alegría. ¡Estabas jugando al escondite conmigo! Imagino que en la guardería juegan contigo al escondite o pikaboo de esta forma…Ahora estoy, ahora ya no…pero a mí me pareció muy trascendente. El juego simbólico, la imaginación…jugar sin necesidad de juguetes u objetos…interactuar con tu madre…Buff!!! Fue fantástico. Empezamos a jugar y te reías mucho…mamá también jugó a “esconderse y aparecer”.

También me he dado cuenta de que cuando  digo la palabra “pañal” la reconoces y te encabritas porque sabes que te lo voy a cambiar. Y cuando digo las palabras que reconoces como “plátano”, “galletas” o “caminar”, por ejemplo, noto tu sonrisa y tu mirada inteligente de “esta palabra ya la conozco y sé lo que significa”. Me pregunto cuántas palabras entiendes ya y cuánto entiendes de todo lo que te decimos.

Cuando se va papá un momento o me voy yo te alteras y nos cuentas al otro que se ha ido, señalando al lugar por dónde nos fuimos.

También has empezado a decir tu primera palabra con sentido…y justamente es la primera palabra que dijiste cuando eras muy pequeño y tenías cólicos o algo te dolía. “AGUA”. Pero esta vez es para pedir agua…me encanta.

Puedes subir escaleras gateando, caminas agarrado a nuestras manos, incluso te aventuras a soltarte de una mano. La habilidad con las manos ha mejorado,  sabes “enviar besitos”, te haces entender para que te leamos cuentos o te cantemos.

De los 14 a los 15 meses estoy viendo una evolución muy bestia, como no había vivido en los meses anteriores. Todavía me queda maravillarme más, mucho más a tu lado. Enhorabuena por tus avances y ¡feliz cumplemés, hijo!

14 meses

pastel

 

Hoy cumples 14 meses. Te están saliendo cuatro dientes más y te quejas mucho. También empiezas a enfadarte cuando no te damos algo que quieres y dices ” NÁ NÁ NÁ!” que significa NO, NO, NO…Es que todavía sabes decir solo una vocal, la A.

Te gusta agarrar algo con la mano y no soltarlo. Es tu trofeo. ¡Pobre del que te lo intente quitar! porque se va a llevar una rabieta de las tuyas de regalo, jejeje.  Te encanta tocar los timbres y los interruptores de la luz. Ponerte de pie y luego pedir que te demos la mano para sostenerte cuando te tiras para sentarte de golpe.  Te gusta pulsar los botones del ascensor y tenemos que controlar que no piques a todos los pisos. A las cinco de la mañana a veces te despiertas con ganas de jugar.  ¡Cuánta energía para gastar y tus padres no te acompañan! Estás aprendiendo muchas cosas y más que aprenderás.

No tengo mucho tiempo más para escribir, después de dos posts en el blog, pero quiero recordarte lo mucho, muchísimo que te quiero, con berrinches incluídos, porque eres sensacional. Como leí ayer, dice un proverbio chino: “Hay un niño hermoso en el mundo y cada madre lo tiene”.

Feliz cumplemés, cielo.

 

Evolución

Este eras tú cuando eras más pequeño.

Si repaso tu vida desde que naciste, (es fácil hacerlo todavía porque tienes aún 13 meses y medio pero luego con mi poca memoria sería imposible), me encuentro con distintas imágenes, que se entremezclan con recuerdos de mis sentimientos. Está de más que en todos estos momentos sentí mucho amor por ti, tanto en los buenos como en los malos.

NACIMIENTO

El primer recuerdo que tengo de tí es cuando te pusieron encima de mí al acabar de nacer.

Te habían puesto una capuchita en la cabeza para que no tuvieras frío o algo así…de tipo venda. Estabas desnudo y te habían tapado el cuerpo con una tela verde de hospital.  Tenías los ojos abiertos, muy oscuros y brillantes, medio neblinosos y llorabas. Miré tu cara y me solidaricé contigo. Habías estado tres cuartos de hora con la cabeza en el canal de parto, esperando a que yo (o alguien) te sacara porque no podías salir. La ginecóloga me avisó de que empezaba a haber sufrimiento fetal…y yo preocupada y nerviosa.

Cuando recuerdo ese momento yo también me echo a llorar, así que es lógico que tú te expresaras…y yo me solidaricé contigo y me sentí culpable por no haber sido capaz de expulsarte de mi cuerpo más pronto,. Me siento tan culpable por no haberte dado un parto mejor y asi  pudieras ser uno de esos niños que nace tranquilo y sonriendo a su mamá. Si pudiera volver atrás, haría muchas cosas de forma diferente. De todas formas, tuviste un parto chulo…no te separaron de mi al nacer, ni me operaron para que salieras, pudiste lactar durante la primera hora, en fin…un lujazo.

Sea como sea ahi estabas tú, y nos miramos…y de repente entendí que te molestaba la luz y que nadie se había dado cuenta, pero había tres focos de hospital muy potentes iluminándote, y le dije a tu padre que, por favor, tapase tu cabeza para ocultarte de la luz…(en ese momento yo no podia hacerlo porque me estaban cosiendo) y oiste mi voz, las luces menguaron, y te calmaste… Tu padre te echó una foto en ese momento.  Después te acercaron a mi pecho y te pusiste a mamar, como pudiste, porque tenías un frenillo sublingual, pero en ese momento aún no lo sabíamos.

Me dolía todo, estaba exhausta, sobretodo de tantas emociones, pero era muy feliz. ¡Ya estabas con nosotros!
Desde el primer momento tuve muy claro que no dormirías en otra habitación, sino que estarías a mi lado.

Durante toda la noche y a la mañana siguiente, y en todos los días sucesivos en los que te vi como recién nacido, me parecías un niño precioso. Ahora que comparo fotos y veo lo guapísimo que te has puesto, entiendo que de recién nacido no eras tan guapo como ahora, tenías la carita más chafadita, pero igualmente eras un encanto de criatura. Victoria Peñafiel te hizo unas fotos en su estudio y sacó lo más bello de tí de esa primera semana de vida.

PRIMER MES

Fue la locura de la lactancia. Me sentía insegura, desanimada. Pensé que no lo iba a conseguir. Tuve que aprender a darte el pecho y tú tuviste que aprender a mamar con pezonera. Estuve a punto de abandonar muchísimas veces. Apenas dormía, estaba cansada y tu padre estaba bastante ausente…nos dejaba intimidad completa a los dos durante casi todo el día. También tuvimos que hacer frente a los cólicos. Cuando llegaban las 6 de la tarde tu humor cambiaba y te ponias a llorar como si te pasase algo y papá y yo nos poníamos de los nervios.  Recuerdo que eras muy pequeño y yo te tomaba con tanto cuidado como si fueses un jarrón chino. Tenía un miedo horrible a que te resbalaras de mis brazos y te cayeras.  Si tuviera otro hijo no sé cómo sería. ¿Tendría tanto miedo como con el primero o por mi experiencia contigo ya lo habria superado? Quien sabe…

SEGUNDO MES

Nadie me había dicho que los niños cuando nacen no sonríen, y como no sonreías, te veía como un niño muy serio…y tenía esa inseguridad de no saber si me ibas a aceptar como mamá o si me ibas a querer. ¡Qué tontería! Todos los hijos quieren a su mamá. Los ha llevado en su vientre nueve meses, es lo único que conocen…pero yo no te veía contento porque no sonreías. También ponías tu mano en la cabeza o en la barbilla como si fueses  la estatua esa de “el pensador “.Hacíamos bromas de que eras un bebé muy filosófico. Cuando querías echar los gases y no podías te dolía la barriga y nos gritabas: AGUA!!! Tu primera palabra con sentido sin que para tí fuera otra cosa que “me duele”.  Seguías siendo pequeño, pero ya no tan pequeño como cuando naciste.

TERCER MES

Te compramos un portabebés de los que se enganchan con velcros gigantes, una especie de meitai pero con ajuste para las piernas..Nos informamos bien y vimos que se te podía llevar ahi ergonómicamente sin problemas. Hasta entonces ibas en carrito o porteado en pouch.  Yo iba a todas partes contigo porteándote pero caminaba rígida como un palo jejeje siempre atenta a tus necesidades. No conseguí relajarme hasta más adelante.

CUARTO MES

Empezaste a sonreir, a mover la cabeza para un lado y para el otro, a mirarme…te tuvimos que cambiar de talla porque habías crecido. Te estabas poniendo muy guapo. Recuerdo lo gordita que se te puso la cara, con tu papada..y tus ojos se habían puesto más claros. Estabas para comerte. Ya no eras aquel bebé chiquitín, sino pedazo de bebé que posaba orgulloso a la cámara. Recuerdo todas esas cosas con orgullo, como crecías y aprendías.

QUINTO MES

Te operaron del frenillo lingual. Es un momento que fue un antes y un después en la lactancia y recuerdo perfectamente el momento de tu intervención.

Menudo rollo intentar que comieras sin pezonera a partir de entonces. Un día me entró la llorera porque comías a traves de un trozo de plástico y no podía sentirte ni tú sentir mi piel al mamar. Tras el parto estuve bastante depre, pero nunca recurrí a ayuda. Si me daban pastillas tendría que dejar la lactancia y tenía que ser fuerte por tí. Intentaba cantarte canciones y mostrar mi mejor sonrisa para que fueras un bebé feliz. Evitaba que tu  papá supiese como me sentía, porque no sabe encajar bien los problemas. Siempre le he protegido y es algo que debo evitar…soy demasiado protectora. En general en tu quinto mes fue un mes durillo para tí y para mí …

Me sentía sola, muy aislada, no veía demasiado a mis amigas desde que me convertí en madre y tu papá y yo no estábamos lo unidos que debiéramos estar. Fue entonces cuando me hice una cuenta de Twitter. En esa cuenta empecé a despotricar, a desahogarme, a decir todo lo que me pasaba por la cabeza..y algunas veces no sé si borrar mis antiguos tuits o dejarlos.  Desde entonces tu fuiste oficialmente mi corderito, un símbolo de lo que tú eres para mí como bebé, un ser tierno, mimoso y adorable.

A los 5 meses y medio te comiste un trozo de manzana. Recuerdo ese instante vívidamente.

El pediatra dijo que podías, que estabas preparado para iniciarte en la aventura de probar tú mismo los alimentos con tus manos. Te iniciaste en el ” led weaning”. Si ya me sentía como una madre atípica, imagina cuando nos juntábamos varias madres con sus bebés y ellas traían sus papillas y yo mis trozos de zanahoria hervida y patata para que tú las cogieras…como marciana por lo menos.

SEXTO MES

De nuevo cambio de talla para tí.  Aprendiste a reir a carcajadas. Si te dejaba sentado ya te podías sentar. Te empezaron a salir dientes, agarrabas muchas cosas con las manos. Durante todo este tiempo te hice muchas, muchas fotos.

SEPTIMO, OCTAVO, NOVENO MES…

Seguías aprendiendo muchas cosas. Hacía largos paseos por los jardines de Montjuich para que respiraras aire puro, hacíamos picnics con otras mamás y sus bebés. Intentabas comerte las hojas que caían de los árboles. Y más fotos…te montaste en columpio, te apunté a matronatación y fueron momentos muy especiales los que vivimos los dos en el agua. Me encantaría repetirlo, continuar yendo los dos. Nos relajábamos, disfrutábamos, te reías y yo también, era genial. Tiraban juguetes al agua y te ayudaba a ir a por ellos, te desplazabas boca arriba y de frente. Hicimos alguna inmersión que otra y no tenías miedo…excepto aquel el instante en que mamá se alejaba para subir la escalera y el monitor te agarraba. En esos segundos te ponías a llorar. Te gustaban los libros de tela, disfrutabas probando frutas nuevas…

DECIMO MES

La primera vez (y única) que estuviste en la playa. Yo hubiera querido llevarte más, pero tu padre quería que tu primera vez en la playa estuviéramos los tres para grabar ese momentazo en vídeo y tuve que esperar a que a él le fuese bien…ya que se había perdido tu “momento piscina” y estaba celoso.  Tu padre intentó meterte en el mar, pero te dio miedo su rugido y lo alta que estaba la marea. Probaste a comerte la arena, y fuiste feliz en la piscina hinchable mordiéndole la cabeza a una tortuga de plastico 🙂

ONCEAVO MES

Empezaste a ir a la guardería.  Te pusieron en la clase de “Los pollitos”.  Separarnos los dos tanto tiempo…fue muy duro para ambos. Recuerdo tu llanto desconsolado al dejarte y tu carita de resentimiento y actitud de “paso de ti” cuando venía a recogerte.  Tú en una semana ya te habías adaptado, pero yo pasé un mes llorando, liberando todo el estrés que había ido acumulando durante todos esos meses. ¿Estrés? Pues sí, ser mamá es muy estresado, porque tenemos que estar pendientes de otra persona todo el tiempo, velando por ella para que no le pase nada malo. Somos como ángeles que os protegen y nos cansamos mucho con ese trabajo. Gracias a ponerte en la guardería tuve mi cura de estrés, algo que necesitaba.

Cuando viste a los otros peques gateando, debiste de pensar  que tenías que espavilarte…y empezaste a desplazarte reptando, como si hicieras maniobras en el ejército. Tengo grabado ese primer momento en que te mueves hacia mí. Te arrastrabas por todas partes y acababan tus ropas bien sucias. Me acostumbré a llevar una muda de ropa conmigo por si tenías que “gatear”. La gente empezó a agobiarme preguntando si ya gateaba y yo con culpabilidad respondía: “Solo repta”…me decían que ya tenías que gatear y empezar a caminar, que “no era normal”, como si tuvieses un retraso psicomotor, pero se equivocaban.

Miré en google y consulté con el pediatra. El me dijo que estabas perfectamente, que hasta los 18 meses hay tiempo de sobra para aprender a andar. Aún ayer una madre me preguntó si ya andabas, y al saber que “solo con ayuda” ya me dijo que no era normal “porque los suyos a los 10 meses ya andaban”…ahi empecé a entender que cada madre compara a los hijos de los demás con los suyos propios sin darse cuenta de que no todos avanzan de la misma forma. También supe por otra chica que sus hijos son muy movidos y en cambio tú eres mucho más tranquilo. Yo estoy feliz de que seas como eres y de que avances a tu propio ritmo. ¿Qué diría esa mamá de saber que en tu clase hay un chico que con 9 meses ya andaba? En la guardería también están muy felices contigo y respetan tu ritmo.

DOCE MESES

El día de tu cumpleaños te pusiste de pie, apoyando tus manos en el sofá. Es otro de esos momentos increibles, en los que veo que te haces mayor, poco a poco…A partir de entonces, has empezado también a gatear como está mandado, a cuatro patas. Nos pides que te ayudemos a ponerte de pie. Nos das las manos y haces fuerza contra ellas para tener algo en lo que apoyarte para subir. Empezaste a señalar todo y a decir “GO GO GO” cuando quieres mostrarnos algo que te gusta o llamó la atención.

Has vuelto a cambiar de talla y ¡otra vez ropa nueva! Este mes vamos muy mal de dinero, así que apenas tienes ropita. Gracias a una tienda que me dejó a deber dos pijamas y a la ropa que te regalaron en tu cumpleaños, que si no….yo sueño con comprarte montones de ropa y millones de juguetes 🙂 Eso sí, no pasarás frío porque tienes un montón de abrigos de invierno jejeje el tipico regalo para peque cuando llega esta época.

TRECE MESES

Ya eres mucho más mayor. Estás aprendiendo a guardar cosas en los sitios, no solamente en sacarlos. Estás dando pasos con ayuda. En la guardería te han cambiado de clase y ahora sois “Caracoles”, y compartís espacio con “las tortugas”, que ya andan bien. En dos meses has empezado a enfermarte de muchos virus, estás adquiriendo defensas, porque ya solo lactas por la tarde cuando llegas “del cole” y por la noche. Te hemos cambiado de cuna y estás en una más grande…a veces, porque te gusta más estar en nuestra cama. Tienes cara más de niño y menos de bebé. Eres un bebé grandote, muy alto. Sigues siendo comilón, y ya empiezas a enfadarte mucho cada vez que te decimos a algo que no. De hecho, ya dices: “NA, NA, NA”  cuando nos dices que no a algo. También sabes decir “papa”, “mama” y ” ya ta” (ya está). Te gusta llevar siempre un objeto contigo cuando sales de casa, sea el que sea…un molinillo, una pulsera de mamá, un cochecito o un peluche….lo agarras y no lo sueltas.

A veces lamento no haber llevado una bitácora desde el principio…para recordar cosas como la primera vez que hiciste la croqueta jejeje Y veo en otros blogs que hay mamis que lo hacen y me siento tan identificada con los avances de sus peques…porque me recuerdan a las mismas cosas que tú hacías o haces. Abrir cajones, enredar, bacilarme, enfadarte….hay una bebita a la que le sigo su evolución con ternura por internet. La inquilina, que nació el mismo día que tú.

A ver si puedo de mes en mes, hacer un resumen de tu evolución, tus adelantos, tu aprendizaje…Sé que vamos a flipar contigo mucho. Es una de las cosas que más me gustan de ser madre. Tendría que hacer un apartado de “lo chulo que es ser mamá”, pero es equivalente a “lo bonito de tener un hijo”.

Cosas que te gustan

A medida que creces papá y yo nos percatamos de como evoluciona tu personalidad, y como nos muestras lo que te gusta y lo que no. Voy a hacer una lista de las cosas que amas y otra de las cosasque odias. Será divertido.

COSAS QUE AMAS….
1-El plátano. Es tu fruta preferida.

2-Probar lo que estamos comiendo o bebiendo, aunque en tu plato o vaso tengas exactamente lo mismo 🙂

3-Compartir tu comida con nosotros acercándola a nuestra boca:  te maravilla ver cómo nos la comemos.

4-La música. Mueves el culito cuando alguna música te gusta, que suelen ser las más animadas y festivaleras.

5-Que te cantemos canciones. Si son con mímica mejor. Si una te gusta mucho aplaudes. 🙂

6- Ponerte de pie.

7-Jugar al pilla -pilla con mamá.

8-Que papá te lleve a caballito.

9-Columpiarte en el parque. Disfruto con tu sonrisa cuando te meces.

10- Los perros. No paras de señalarlos cuando ves uno por la calle y dices “GO GO GO GO GO” para mostrar que te gusta mucho.

11-Las plantas y las flores. Te encanta tocarlos pero no arrancas ninguna porque mamá te ha acostumbrado a acariciarlas “suave suave” 🙂

12-Lactar. Nunca he visto bebé más fan de la teta que tú. Hasta otras madres se ríen de verte tan enganchado y disfrutando cuando es el “lactanting time”.

13-Los macarrones. Tengo un video y unas fotos en las que se te ve riendo de alegría pura viendo el plato y comiendo a dos carrillos. Hay gente que se piensa que es photoshop o algo retocado.

14-Apretar botones que se iluminan y hacen algo…todo botón que ves lo tienes que apretar, y toda rosca que ves la tienes que girar. Mmmmm…traviesillo 🙂

15-Los cantajuegos. Esa serie de vídeos para niños del “Grupo Encanto” que cantan, bailan y hacen gestos.

16-Los libros de tela. ¡Y que te los leamos! Tus preferidos son “El meu lleó” y “Where’s my belly bottom”. Qué internacional 🙂

17-Que saltemos mientras te porteamos. Para tí es un juego muy divertido y tienes una canción para ello: “A-A, A-A,_A-A,A-A…” Nosotros saltamos por la calle y cantamos lo mismo contigo…sí hijo, la gente nos mira y se piensa que estamos un poco locos, pero tú te lo pasas en grande y te ríes mucho.

18-La sopa. Definitivamente no entiendes a Mafalda. ¡¡¡Con lo buena que está la sopa!!! Comes grandes cantidades de sopa, tanta sopa como cabe en un plato de adulto. Te vuelve loco.

Y cada dia descubrirás más y más cosas que te gustan, así que la lista acabará siendo infinita 🙂

COSAS QUE ODIAS

1-Que te cambien el pañal.  Es para tí una tragedia.
Esto incluye ponerte en posición horizontal, menudo berrinche. (En esa posición ¿Cómo vas a jugar? ¡Es que papá y mamá no te entienden! )quitarte el pañal, (con lo bien que estabas tú y vienen a quitártelo.) Cuando descubres lo bien que se está sin pañal con el culito bien limpio y que puedes jugar con tu colita, te ponen un nuevo pañal y ya no puedes acceder a tu colita. Qué frustración!

2-Ponerte pantalones o ropa de manga larga. Odias todo lo que tiene mangas.

3-Tener sueño y no lograr conciliar el sueño.

4-Que te quiten los cantajuegos cuando los estabas viendo.

5-Pegarte coscorrones o caerte cuando intentas ponerte de pie en algún sitio y trastabillas.

6-Ese momento en que te separas de mamá cuando vas a la guardería con otros bebés y te cambian de brazos. ¡Es muy duro! Te entiendo muy bien.

7-Despertarte en medio de la noche y no encontrarte un pezón en la boca. ¡Qué miedo!

8-Cuando papá pierde los nervios y grita…cuando discutimos papá y yo.

9-Cuando te quitan de las manos algo que has cogido  que mamá y papá no quieren que cojas.

10-El agua de la bañera si está un poco más fría de lo que a tí te gusta.

11-Que te limpien la nariz cuando está llena de moquitos. El suero fisiológico es tu gran enemigo.

12-Ponerte malito y que te den medicinas con una jeringa.

13-El pediatra y todos aquellos seres llamados enfermeros o enfermeras con batas blancas que te vacunan, te miden y pesan.

14-Quedarte solo mucho tiempo en una habitación (más de 5 minutos). “Vamos a ver mamá: Soy un ser social…y además quiero muchos mimos y bracitos…qué es eso de ir al baño sin mí? ¿Que no has aprendido nada de la crianza con apego o qué? siempre juntos a todas partes como siameses!”

15-Que otros bebés te empujen, te den tirones de pelo, babeen en tus pies y rompan tu espacio vital. Muy comprensible.

16-Que te metan ropa de invierno muy gorda aunque haga frío. Eres un peque muy caluroso y en cuanto empiezas a sudar como un pollo nos haces saber que no tolerarás que te vistan así.

Y cada día nos harás saber qué cosas no te gustan. Algunas son inevitables, hijo…como serán inevitables también tus berrinches y tus lágrimas. En otras cosas nos iremos adaptando a ti, o tú te irás adaptando. Como dice la canción “Uh baby its a wild world”…es un mundo duro y salvaje en el que vives, pero te ayudaremos a manejarte en él y a disfrutar de todas las cosas hermosas que también tiene.

¿Se parecen todos los bebés en gustos o a partir del año cada uno desarrolla sus gustos particulares? ¿Cuáles son comunes y cuales no? Estaría bien que otros papás y mamás comenten sobre los gustos de sus peques. ¡Hasta la próxima!

Menudo numerito

Posando con una camiseta de "Menudo Numerito"

Corderito mantiene su anonimato posando con una camiseta de “Menudo Numerito“.

¡Hey, no me matéis! Ya sé que las gafas las he pintado a lo cutre con el “Paint” y un mouse, mientras vigilo que no se despierte…pero no voy a perder el tiempo sacando la tableta gráfica e instalando el photoshop. Mientras hiciese todos los preparativos el peque despertaría, así que el proceso ha de ser “pim pam fuera”. Lo importante hoy no es mostrar lo guapo que es, que ya se intuye, sino la camiseta tan bonita que lleva.

Una de las cosas que me caracterizan es ir por la vida sin trampa ni cartón. Si recomiendo alguna marca o alguna tienda es porque sus productos me gustan. Es mi gusto personal y es mi blog, por lo que recomiendo lo que me apetece. No recibo dinero por hacer publicidad. Eso sí, acepto sobornos en concepto regalos ejem ejem 😛 Es broma.

En el caso de Suavinex (otra entrada anterior en mi blog) es una marca que ya merecía mi confianza, me gusta el diseño y la calidad de sus productos y ya os había usado con mi bebé. Cuando gané unos mordedores en un sorteo, aproveché para darles las gracias y hablar de ellos.
En el caso que hoy nos ocupa, “Menudo numerito” es una tienda on-line de camisetas que conocí a través de Twitter y que me llamó mucho la atención. La persona que la lleva es encantadora, y los estampados de sus camisetas son originales y divertidos.

Me encantan sus camisetas de números y animales. Cuando conocí la tienda y vi lo que hacía me gustó mucho, pero en esa época mi bebé era muy pequeño. Comenté que cuando Corderito tuviera un año le compraría una. Imaginaos: un animalito a todo color con estampado de rayas, lunares, etc sobre fondo blanco acompañado del número de años que tiene tu hijo. Son camisetas combinables con todo, ya sea con unos pantalones color crudo, unos tejanos…son tan bonitos para chicos como para chicas. Lo unisex no está reñido con el diseño. Por supuesto, también hacen camisetas para adultos, así que ¡ imaginaos qué fashion ir con una camiseta a juego tanto la mamá como el peque!Creo que da mucho juego tanto como regalo como para regalárselo uno mismo y disfrutarlas. Tienen diversos diseños y todos son preciosos.

Comenté que cuando Corderito tuviera un año le compraría una…pero en cuanto llegó el cumpleaños de Corderito, “Menudo Numerito” le hizo un regalo. A mi casa llegó un sobre grande y dentro en inmejorable presentación (una bolsa de tela que se puede usar para comprar y llevar cositas) la camiseta del número 1. Ahora me va a salir la vena coleccionista y voy a querer todos los números, jejeje. De verdad, muchísimas gracias.

A Corderito le sienta muy bien está precioso con ella. Y vosotros padres, ¿A qué estáis esperando para comprar una?
🙂

Esta noche

Sofía Vergara, como Claudia Pritchett en la serie “Modern Family”

 Esta noche en los baños públicos unisex no había nadie. Corderito se había dormido en el carrito y yo necesitaba urgentemente una visita a la taza urinaria. Entonces, demasiado tarde, me di cuenta de que había dos hombres con rostro ceñudo y camisas claras y al menos uno de ellos armado, con la pistola enfundada bajo la axila. Intenté calmar mi mente pensándome que eran policías, y como estaba muy cerca de ellos, no me pareció prudente huir…pero no tuve más remedio que hacerlo porque cuando me vieron, creyeron que les había estado espiando o les había oido hablar de sus secretos..

Pruedentemente, había metido el carrito en uno de los servicios, y pensé que estando el bebé dormido, no iban a saber de su existencia. Me vieron sólo a mí.

Se acercaron bastante cabreados y uno de ellos, el que no sabía si estaba armado o no, blandió su pistola, confirmándome que sí tenía una también, y la apretó contra mis costillas.

-Te vamos a matar- Dijo muy serio

-¿Por qué?- Pregunté muerta de miedo.

-Porque sí. Nos has pillado en mal momento, sencillamente, y nos gusta matar, a veces sin razon alguna-

Quitar una vida porque sí, a una madre…estaban locos, eran inmorales, hablaban en serio…el otro hablaba lo mismo con su silencio.

De repente y sorprendiéndolos a ellos, y mucho más a mí misma, pegué un salto y corrí escapando para salvar mi vida como alma que lleva el diablo. Nunca había corrido tanto. “Corderito, voy a despistarlos, voy a alejarlos de los baños y luego volveré a por tí”. Pensé.

Ellos me siguieron, yo me escondí al llegar a la carretera, tras unos matojos. Repté por los caminos sabiendo que iban tras de mí, buscándome, y que los había despistado por el momento, aunque la batalla no estaba perdida para ellos.

Agazapada, llegué a un campo de tiro, donde más hombres armados practicaban su puntería sobre blancos humanos dibujados en una diana. Uno de ellos me vio, leyó en mi rostro que estaba en apuros y le conté lo que me pasaba. Necesitaba ayuda pues estaba en peligro…y también mi hijo.

El desconocido me proveyó de un arma, con generosidad, y me dijo: – Ve a por tu hijo y ya me la devolverás-

Así que volví a los baños, pero Corderito ya no estaba. ¡ Se lo habían llevado! En lugar del carrito, había otro hombre esperándome, que era de la banda de los dos primeros.

-Entrégate y le perdonaremos la vida al niño-

-Cuando me entregue nos mataréis a los dos. No soy estúpida. Me habeis intentado matar. ¿Donde está mi hijo si no quieres que te mate a tí?- Le dije sacando el arma prestada.

El hombre no pensaba delatar a sus compañeros…Al contrario, vi que él también estaba sacando una pistola y me puse nerviosa, por lo que intenté dispararle como defensa propia, pero nunca había usado un arma y como tenía el seguro puesto no sabía quitarlo…empecé a apretar el gatillo, a manipular el arma para desatascarla, mientras el otro hombre sonreía  y cuando estaba a punto de dispararme él a mí…..PUM!!!!! conseguí quitarle el seguro ni sé bien cómo y el macarra violentamente cayó al suelo. ¡Lo había matado! ¡Yo que no había matado nunca una mosca!

Pero seguía sin recuperar a mi niño…y ya nunca sabría dónde lo tenían escondido. Devolví el arma al hombre del campo de tiro, volví triste a casa y se lo conté a mi familia.

Mi hermano me reprendió. – Idiota! Has matado a uno de los suyos. Como venganza, elllos asesinarán a tu bebé. Ese niño ya está muerto- Comprendí que tenía razón.

Había podido disfrutar 9 meses de la existencia de mi hijo en el mundo, y a partir de ahora tendría que seguir adelante viviendo tan sólo con su recuerdo. Me acordé de cuando en momentos de estrés había pensado en lo bien que estaba yo antes de ser madre, cuando no me ataban las responsabilidades y me sentía libre. “Ahora vuelvo a ser libre, y sin embargo no soy feliz. Le voy a echar mucho de menos, y nunca le olvidaré. No volverá a iluminarme la luz de sus ojos, ni volveré a ver su sonrisa, ni a escuchar sus balbuceos.” Pensé con dolor. Me sentí culpable por haberle abandonado a su suerte, me sentí tremendamente egoista, podría haberme quedado y peleado a muerte por él, pero sobretodo, sentí un gran vacío en el corazón. Perder un hijo es terrible y yo lo sentí esta noche.

Esta noche, cuando abrí los ojos y te encontré a mi lado en la cama, sano y salvo, me llené de alegría como nadie puede imaginar. Había sido una pesadilla, pero me ha servido para prometerme a mí misma que nunca te dejaré atrás, nunca te dejaré solo cuando me necesites, siempre te protegeré, porque tengo muy claro que no te quiero perder, y que prefiero una y mil veces mis tribulaciones de madre estando a tu lado que no ser madre y disfrutar de la vida sin tí.

 

 

Mordedores evolutivos

MORDEDOR PARA MAR, LA HIJA DE MI AMIGA MARINA (Pronto hará los 3 meses…se lo guardo para cuando le empiecen a salir los dientes premolares, que para eso se ha diseñado, según las instrucciones…de 4 mesecitos en adelante)…

¡Ya han llegado a casa los mordedores evolutivos! ¡Y son tan monos!…que da pena regalarlos..pero lo prometido es deuda. Dije que si ganaba regalaría dos a otros bebés y así lo haré.

el MORDEDOR de la derecha es PARA FABIO, EL HIJO DE MI AMIGA SARAH G. (Pronto hará los dos meses, se lo daré en cuanto la vea, para que lo tenga preparado) Este es de cero meses en adelante…

Concursé en una web del club de las madres felices de Suavinex y gané un set de mordedores el mismo día que cumplías 9 meses. Ha sido un buen regalo de cumplemés.

Suavinex es una marca en la que confío. Mis discos de lactancia(los pocos que usé porque no se me escapaba mucha leche) son de esa marca, y los chupetes que te compré (los únicos que te animaste a chupetear un poco, que ya es mérito porque no te gustan los chupos), también. No es que me hayan pagado para publicitarlos, pero lo mismo que otras marcas de cosas para bebés me resultan indiferentes, Suavinex se preocupa por el diseño y la calidad y cuando veo sus productos los veo bonitos a la vez que útiles.

Ya que me/te/nos han regalado estos mordedores, que menos que reconocer su influencia previa en nuestro hogar.

Este mordedor llega justo a tiempo porque….. ¡están empezándote a salir nuevos dientes!

MORDEDOR PARA CORDERITO, CON SONAJERO DE BOLITAS, UNA PARTE REFRIGERANTE Y UNA PARTE CON RELIEVE PARA MORDER A GUSTO. De 6 meses en adelante, ideal! Hoy ya lo has estrenado.

Muchas, muchísimas gracias a Suavinex.