Navidad sin Corderito

 

Tristeza navideña

Como sabréis, estaba pendiente de una Vista de medidas cautelares por la custodia de Corderito.

Debido a un fuerte desequilibrio económico entre los padres, se solicitó al padre una pensión de alimentos que le ha de pasar a la madre. La abogada del padre presentó….¡Impresiones de este blog!

Esas impresiones pretendían demostrar que con la invitación a dos preestrenos de cine, las reseñas de 4 o a lo sumo 5 libros de  (algunos sorteados), un kit de pasta para modelar y la asistencia a un taller de pasteles,  el ocio de mi hijo está completamente cubierto, que yo ¡Me lucro con el blog! y que su padre no tiene que pasarle dinero.

A día de hoy, puedo afirmar que jamás he percibido ingresos en metálico por mi blog, y aunque en el futuro tuviese con Marcas colaboraciones remuneradas, estaríamos hablando de casos puntuales y que en modo alguno son un medio de vida para mí, ni suplen las necesidades de mi hijo. A ver, blogueros y blogueras: Si os habéis hecho super ricos y super ricas y/o habéis conseguido vivir del blog, contadme cómo. ¿De acuerdo? 😉

Aparte de esta graciosa anécdota, el resultado de estas medidas provisionales son: Lunes, martes y jueves con  la madre, (miércoles no) y fines de semana alternos. Primeras quincenas o mitades de vacaciones para el padre en años impares y para la madre en años pares. Como estamos en 2015, del 22 al 30 le toca estar con su papá.

Así que Corderito ya no tendrá en  Ni Tió, ni Papanoel en mi casa como él pensaba (HOHOHO, los renos se trasladan a casa de papá) , ni San Esteban con su abuelo…Mi padre tiene 87 años, y me da tristeza que pudiese ser el último año….cualquier año puede ser el último debido a su edad, y no me quiero poner dramática ni catastrófica, pero me gustaría que pudiese pasar junto a su abuelo todas las navidades posibles. En fin, el año que viene, cuando me toque a mi, espero que sea posible. A Corderito además le hacía ilusión jugar con sus primos.

Eso sí, me tocan los Reyes Magos…y fin de año. (Ya un día comento al respecto, si eso…)

Será a mitad de enero cuando las semanas de las medidas provisionales  empiecen a normalizarse, y en febrero ya viene la Vista definitiva. Ya os iré contando más cosas según pueda.

Mi mensaje para estas fiestas es:

“Abrazaros, mimaros, aprovechad si tenéis familias unidas, si tenéis a vuestros hijos con vosotros. Sois terriblemente afortunados. En serio. Valoradlo.”

FELIZ NAVIDAD CON SALUD, DINERO Y AMOR….mucho amor.

Dos meses ausente

ovejaescribiendo

Queridos lectores y lectoras de mi blog:

¡Hola de nuevo!

He estado ausente cerca de dos meses y no es porque se me hayan alargado las vacaciones.

Durante estos meses he tenido pendientes muchos posts y ahora tengo trabajito para ponerme al día. He recibido muchas invitaciones a eventos, blogtrip incluído con visita nocturna a la Alhambra, talleres y pruebas de productos, todo muy interesante, pero no he podido atender a las propuestas por falta de disponibilidad y porque estoy metida de lleno en un asunto personal relacionado con Corderito:

Su guarda y custodia.

Para una madre, los hijos son la prioridad más absoluta, y esto no es “moco de pavo”…es algo que repercutirá en la vida familiar del clan ovino hasta que el pequeñín cumpla 18 años. Así que dejé de lado blog, posts, grupos y prácticamente redes sociales, y concentré mis energías en lo primordial. Espero que comprendáis mi autoencierro digital cual caracol durante este tiempo, tan duro, complicado y estresante. Cuando tenga un acuerdo o sentencia, seguramente hable del tema para ayudar a quienes pasen por lo mismo.

De momento, estos son los posts que me comprometí a hacer, (más vale tarde que  nunca):

Cumpleaños de Corderito. ( ¡Mi becerrín ya tiene 4 años!) ¡Hecho!

Pallapupas, “Un dia de nassos”. (Que no pudiera darle difusión a su evento anual no significa que no pueda hablar de la maravillosa labor que hace esta ONG) HECHO! Con el Calendario Pallapupas 2016. Ya tenía ganas de ayudarles 🙂

Manada y las madres de día.

La granja desplegable (Reseña de un curioso libro, cortesía de Boolino) ¡Hecho!

Disney Store, reinauguración en centro comercial La Illa, Barcelona

-Pintura de pizarra acrílica Bruguer en mi casa (Espero recibir la pintura, ya os contaré) —-> No, Bruguer me dijo que no me la enviaría, porque ya se había cumplido el plazo de esa promoción. Ala, castigada sin pintura de pizarra por tardona. Pues ya te vale, Bruguer 😛 En verdad, mucho mejor, porque con todo lo que tengo que escribir, es un post menos y gano tiempo para comentar otros servicios y productos.

Evento Chic y Tin

Storytelling con Viravi (Habréis oído hablar en otros blogs, pero en cuanto pueda yo misma os contaré)

Taller de modelado con Jumpingclay   ¡HECHO!

Squiz, el proyecto de una familia emprendedora.

La gigantona (peluquería infantil)

¡Preparaos para un bombardeo de posts!

Un saludiño desde mi corral.

Mamá oveja

Corderito a los 3 años y 8 meses

corderito

A los tres años y medio empecé a observar lo siguiente:

– Empezó con etapas de comer muchísimo y continuó con etapas de comer lo mínimo.

-Etapas de “me duermo a las nueve de la noche porque estoy agotado” a etapas de “Es la una de la madrugada y sigo sin sueño”.

-Empiezan a gustarle las pistolas, espadas y todo tipo de cosas relacionadas con la violencia. (Tiene mucho que ver en mi opinión con un aumento de consumo de televisión para niños).

Aún así, no había cambios notables entre los 3 años y los 3 años y medio. Pero ahora sí. Estos son sus cambios importantes a los 3 años y ocho meses:

-Crecimiento físico, ha pegado un estirón.

-Mejor dominio del lenguaje.

-Mezcla de catalán y castellano en la misma frase. Le preguntas como se dice una palabra en la otra lengua y no sabe traducirla, pese a que sabe usar ambos términos.

-Le empiezas a leer un cuento y adivina cual es enseguida, riéndose. (Es un buen juego para hacer con niños)

-Menor interés por que le lea libros y más interés porque me invente cuentos y se los cuente, y también por ver “un dibujo” ,es decir, por ver la televisión, que ha llegado a mi casa “por fin”.  (Tengo un post pendiente sobre eso.)

-Intenta ser el que pone las reglas y trata de saltarse los límites y las normas de la casa.

-Negativas a ducharse, vestirse, lavarse los dientes, lavarse las manos, ir al baño…

-Exhibirse para buscar reconocimiento. “Mira lo que sé hacer”, “Esto es muy  difícil mamá, verdad? pero yo lo he hecho!”

-Llama la atención de los adultos diciendo cosas en voz alta o dirigiéndose a ellos, en lugares públicos (medios de transporte y bares principalmente).

-Mayor dominio de la psicomotricidad y el equilibrio. A niveles importantes.

-Más fuerza en extremidades, salta más lejos.

-Al igual que hace meses, sigue con ganas de que llegue su cumpleaños.

-Hace algo malo y miente descaradamente. El no ha sido, “se hizo solo”, o le hecha la culpa a algún muñeco.

lamb

CAMBIOS ANTE LA SEPARACIÓN DE LOS PADRES

Los otros cambios pueden ser generales en los niños, pero éstos son los que he observado en él tras la separación:

Se añadieron cambios de rutinas de vivienda: “ahora duermo con papá, ahora duermo con mamá…y ahora duermo en casa de S, que parece la nueva “mejor amiga” de su papá. “Tengo tres casitas”, dice “La de papá, la de mamá y la de S”…”S me ha dicho que me quedaré en su casa para siempre”.

Esta amiga muchas veces duerme en casa de papá y “es buena cocinera y  le compra todos los juguetes que él le pide”. (Dudo mucho de ésto último)

Todos estos cambios son perturbadores a nivel emocional, tanto para el niño como para mí, sobretodo porque cuando está con su padre no puede verme (así lo desea el padre) y se me permite llamarle únicamente una vez al día.

Cuando el niño está conmigo yo no he puesto ningún tipo de reparo en que venga cuando quiera o llame cuando quiera, pero él no aparece. Corderito ha pasado de verme a menudo, a pasarse una semana sin verme cuando está con su padre (y ahora en vacaciones se alternarán 15 y 15 días). Mi hijo es muy consciente de que nos hemos separado “porque discutíamos mucho” su padre y yo, como le cuenta a sus muñecos.

-Juega mucho a hacer hablar a sus muñecos o a pedirme que les haga hablar.

-Más agresividad y violencia. Le parece divertido echarle agua a desconocidos en el parque, golpearles con globos, y sigue haciéndolo aunque le digan que pare. Llama a la gente “tonta” o “tonto” y se ríe, y cuando se enoja le da por golpear. He leido que es una forma de canalizar la frustración en niños separados.

-En una historia de dibujos elige siempre al malo o al personaje que se porta peor como “su preferido”.

-Noto falta de empatía y falta de control de sus emociones. No soy psicóloga infantil y no tengo idea de cuando empieza un niño a desarrollar la empatía pero le cuesta darse cuenta de que con sus acciones puede perjudicar a los que tiene alrededor.

-Intenta que estés todo el tiempo con él prestándole atención. Literalmente, todo el tiempo. Le mosquea que hables con otras personas, que hables por teléfono o incluso que vayas un momento al baño a hacer tus necesidades. Se enfada, le dan rabietas y puede incluso pegarte. Tú eres su fuente principal y única de entretenimiento y no dejará que te escapes. A menos que pongas dibujos en la televisión, entonces se abduce y es todo lo contrario: Te ignora y ya puedes preguntarle algo que no te escucha ni aparta los ojos de la pantalla.

He hablado con el padre para que unifiquemos la educación del niño (él quería mantener dos educaciones distintas separadas pero al final ha estado de acuerdo) y le pongamos las mismas normas los dos, obligándole a cumplirlas y a que se respeten los límites impuestos, pues ante una separación se tiende a ser más permisivo con el niño y es un error, pues llega a invertir los roles y creer que es él quien pone las normas y los padres están a su servicio, o maneja con mucha dificultad la frustración.

Es posible que estos cambios, tanto buenos como malos, sean normales en los niños de esta edad, pero yo no lo sé, a mí me viene todo esto de nuevo porque es el primer (y único) niño que tengo.

Corderito pronto se va a convertir en Cordero. ¡Ay, madre la que nos espera! 🙂

Distimia

distimia

Junio es una etapa difícil para todos y todas. A finales de junio es posible que estés agotado, sin energía, te duela todo el cuerpo y/o estés bajo/a de defensas y hayas pillado gripe, otitis, neumonía, gastroenteritis o cualquier virus de moda, por ejemplo la varicela. Tú o toda tu familia.

Es posible que el calor que viene ahora, de verdad intenso y de verano, nos aplatane a algunos y a otros nos ponga agresivos.

En mi caso además hay una crisis personal y familiar con la separación, que se junta con el fin de mi contrato laboral. Sin empleo, sin dinero, intentando sacar jugo de mis recursos, con deudas…una españolita más con un hijo que mantener y cuidar. Cansada de todo el curso, de lidiar con una mediación inacabable, con eternas tareas domésticas y administrativas pendientes…como maestra, como madre y como empleada, me ha invadido el desaliento. Necesito vacaciones, pero hasta mitad de julio, cuando el padre se lleve el peque a Huelva, no podré descansar.

De mientras, veo a mi alrededor a gente agotada, aplatanada o agresiva conmigo (por suerte en pocos momentos y pocas personas) , hombres sin afeitar con la barba descuidada, niños y padres malitos, y yo…yo misma sin energía, con dolor en todos los huesos del cuerpo y sin ganas que no sea quedarme todo el dia en cama comiendo dulces.

No se trata de una depresión sino de un estado de ánimo cansado, sin ganas de nada, ni de hacer ni de pensar…no hay ganas de chatear, ni tuitear, ni escribir posts, ni moverse, ni comer ni beber, ni charlar con nadie. Es un estado de desánimo completo, de languidez, de soledad y hamaca hawaiana entre palmeras.

Y sé que no puedo pararme, he de seguir, he de hacer comidas, cenas, ducharme y duchar al Corderito, pelearme con él para que recoja sus juguetes.

Y lo peor fue esta mañana escuchar a Corderito decirme:

“No quiero recoger nada. Yo no trabajo. Aqui la unica que trabajas eres tú!” ¡Adiós se fue el igualitarismo de madres y padres que trabajan fuera! y tampoco ve que el padre no haga nada y yo sí , no puede comparar nuestros roles porque ya no vivimos juntos. ¡Ay que el machismo viene arraigado en los genes!

Así que, por mis muertos que hoy me sacudo de ese desánimo y hago que Corderito colabore recogiendo sus zapatos, libros y juguetes.

Es que no se puede ni estar distímico teniendo hijos, jejeje  Eso sí, los niños están mucho más relajados y contentos. Que no tengan escuela les encanta.

Y tú, ¿estás distímico? ¿Te peleas con todo el mundo? ¿O te atraparon todos los virus?

Cuéntame tus síntomas de finales de junio….¡y feliz verano! 🙂

Somnium interruptus

dormir

 

Tres de la mañana…

Corderito se despierta y me llama. Tiene hambre y  sed, según dice. También tiene pipi. (Hace litros y litros en el water).

Se durmió en brazos de su padre…ahora me dice que su padre no le dio nada de comer ni de beber Me lo dice con carita triste y hasta parece creíble. Ovejo me contrastará después su información: – Pero qué dices! Comió longaniza y otros embutidos…Se hinchó de pistachos, comió un plato de arroz..bebió agua..-

Después de beber, comer y mear…se ha desvelado y por más que se coge al pecho cual chupete (sí, ya hace tiempo que no sale leche y lo usa de pacificador) no hay manera de relajarse.

Cuatro de la mañana..

Jugamos a juegos relajados, puzzles y leemos libros “antes de dormir”. Ni modo.

Cinco de la mañana.

Lo dejo jugando con sus juguetes mientras yo hago tareas domésticas, como poner lavadoras, secadoras y doblar y guardar ropa.

Cinco y media de la mañana.

Me pide ir de paseo con el carrito porque tiene sueño y así se dormirá.

Me visto, le visto, nos vamos….empiezan a caer gotas de lluvia y se queja. -Me caen gotitas-

Saco el plástico de lluvia cual Mc Gyver, porque con el carrito echado para atrás y el plástico debajo es una odisea sacarlo sin romperlo.

Seis de la mañana

Misión cumplida. Corderito se duerme justo cuando empieza a diluviar. Me refugio bajo los balcones y subo el carrito para casa.

Ovejo duerme a pierna suelta. Cada noche atiendo a Corderito un mínimo de dos veces. Cada madrugada mi sueño es interrumpido porque oigo el grito de mamaaaaá y voy para allá.

Ovejo quiere otro niño. Yo lo que quiero es domir del tirón.

El primer castigo fuerte para Corderito

castigo

 

Es muy difícil ejercer de maestra con un grupo de niños movido que sólo funciona con amenazas, castigos o un grito de vez en cuando para que se porten bien “a medias”, (no lo digo yo, lo dicen todos mis colegas de profesión que conocen a dichos niños y también les dan clases) y luego llegar a tu hogar , exhausta, y encontrarte con otro niño, el propio, que también ha decidido desobeder una de las cuatro únicas reglas que tenemos en casa.

Las reglas son:

1. No se grita si hay un techo sobre nuestras cabezas.

2. No se le grita a otra persona ni se le pega.

3. No se salta ni se pone de pie encima de los sofás. (Con supervisión hasta le dejamos saltar sobre la cama de matrimonio)

4. Lo que se tira al suelo se ha de recoger. (Nos referimos a juguetes o cualquier conjunto de cosas que le dé por tirar al suelo, para mantener un orden y no pasarnos el día siendo esclavos del niño que lo tira todo pero no es responsable de lo que hace ni de tener ordenadas sus cosas.)

No son muchas reglas para un niño de 3 años recién cumplidos, o eso creo…y son bastante básicas y lógicas. Pero para un niño cansado, con ganas de acostarse y que ha tirado una cesta de pinzas de la ropa con el pie aunque ha oido a sus padres decir :nooo, Corderito! nooo, noooooooooo!!!! y es perfectamente consciente pero las ha tirado igual, es “demasiado” pedirle que cumpla la regla número 4.

Normalmente yo soy de las que piensa “pobrecito, está muy cansado, ya las recogerá mañana”, sabiendo perfectamente que mañana no lo hará, porque nos olvidaremos, o las recogeremos nosotros para nuestra comodidad, o porque mañana habrá que salir “cagando leches” hacia el colegio y no hay tiempo que perder, y las pinzas se quedarán en el suelo todo el día. (Sigh). Pero yo también estaba muy cansada, me dolía la cabeza, no tenía la paciencia de esperar media hora o una hora a que el niño se decidiera a hacerlo porque se negaba en redondo a recoger, porque se hacía tarde y sabía que el niño tenía que estar ya durmiendo y aún tenía que ducharse,  porque se lo había dicho por activa y por pasiva, se lo había pedido varias veces por favor, y la verdad, estaba MUY HARTA. Sí, no soy la madre “perfecta” que lo hace siempre todo bien, soy una madre más.

Quizás si no estuviese trabajando niños todo el día, que como niños que son prueban límites, te retan, vuelven a hacer lo que les acabas de decir que no tienen que hacer, reinciden aunque los castigues etc, etc no hubiese estallado con Corderito. No lo sé.

Sólo sé que es la primera vez en tres años que me pongo dura con él, y después de hablar, pedírselo por favor, suplicar que las recogiera, durante media hora, opté por  soltarle un grito, rompiendo las reglas 1 y 2 de mi propia casa y amenazándole con irle retirando sus juguetes hasta que las recogiera.

En cuanto vio que papá se llevaba los dinosaurios (porque él también estaba cansado de esperar a que el niño obedeciera) reaccionó con una tremenda pataleta. Llorando a lágrima viva y gritando – No te los lleves papá!- y gritando – Se los ha llevado!-

Al ver que se iba a la cocina con ellos y no le dejaba entrar. Saltaba de rabia y de dolor, pero cuando le volvimos a preguntar si recogía las pinzas siguió negándose en redondo. Así que le dije de muy mala ostia que lo siguiente que se llevaría sería su cesta de juguetes, y lo siguiente sus peluches…seguimos así , yo sacando juguetes de su habitación y dándoselos al padre para que se los llevara a la cocina, fuera de su vista y de su alcance…y él en negativa rotunda, llorando desesperado y saltando como loco…no atendía a razones, no escuchaba…estaba bloqueado y sufriendo…a mí se me partía el corazón, pero tenía que ser consecuente con mi decisión.

Ibamos a obligarle a obedecer fuera como fuera, y si teníamos que esconderle todos los juguetes lo haríamos, y lo siguiente sería no ver dibujos animados y prohibirle jugar hasta que recogiera sus pinzas. Pero no hizo falta: En cuanto vio que le iban a quitar su piano con forma de gato reaccionó y se puso a recoger las pinzas lentamente., parecía en estado de shock.

Entonces le ayudó su padre a recogerlas (yo estaba tan horrorizada de mi misma por haberle hecho sufrir y llorar tanto que no era capaz de interactuar con él en modo alguno), le acarició y abrazó y se lo llevó a la ducha. Yo en silencio preparé su toalla y se la ofrecí a la salida para que el padre lo secara.

No sé si me excedí, pero siempre tengo el miedo de ser demasiado blanda, de no establecer bien los límites porque sea demasiado permisiva con ellos y “si un día no lo hace no pasa nada”.

Si hay pocas reglas que cumplir en la casa, debieran cumplirse siempre y no transigir, o eso creo.

Creo que me devora el miedo de que un día se convierta en uno de esos adolescentes de 16 años que pegan a sus padres de clase media porque no les impusieron bien los límites y ahora son ellos los que mandan. No quiero tener un hijo descontrolado un día en el futuro porque cuando era pequeño, que es cuando han de aprender cómo son las cosas, no fui capaz de hacer respetar unas normas o de hacerme respetar.

Es muy díficil encontrar el camino entre ser permisivo y ser duro. No quiero hacer daño a mi hijo y me siento culpable si soy “mala” con él. Creo que lo paso demasiado mal educándolo, al igual que durante el día en mi trabajo me agobia estar riñendo, sermoneando y castigando a los niños traviesos de la clase que me ha tocado en suerte, pero una cosa es la profesión y otra cosa la vida familiar. Ya sabemos que ciertos aspectos de la educación corresponden a los padres y otros a la escuela.

Y me pregunto también, con recelo, si esto que ocurrió ayer, y que nunca antes había ocurrido porque siempre lo habíamos tratado como un bebé, exento de responsabilidades, se repetirá  más adelante una y otra vez a lo largo de toda la vida de mi pequeño, y que pensará de mí, y se me llegará a odiar por ser una madre “castigadora”…si le faltará la comprensión hacia mí durante sus años venideros y sólo se solucione el día que él mismo cree su propia familia y le toque ser padre.

¿Estoy haciendo bien? ¿Seré capaz de sobrevivir en el intento?  Me siento insegura,  porque no sé cómo hacer para que haga caso sin llegar a esos recursos.

Necesito el consejo de padres de hijos mayores, para que me ayuden a entender si lo que me pasa y cómo me siento es normal, si quizás es demasiado pronto para exigirle cosas a un peque de tres años y debiera esperar más,  si me pasé con el castigo o no….aunque le decíamos todo el rato que si recogía las pinzas le devolveríamos sus juguetes, y se los devolvimos todos en cuanto cumplió con lo que le pedíamos.

Espero vuestros comentarios y sugerencias, que como siempre, agradezco mucho de esta comunidad o tribu de padres y madres en las redes sociales.

 

Destete forzoso

bebe-mordiendo

Una mordedura de bebé puede ser muy dolorosa, para ejemplo la foto 😛

Escasos meses han pasado desde mi última entrada o “post”. ( https://mamaoveja.wordpress.com/2013/08/27/la-teta-un-remedio-para-todo-y-mas/ )

Con el paso del tiempo todo evoluciona y la lactancia no va a ser menos. Mi lactancia  Su lactancia   Nuestra lactancia ha pasado por varias fases. Haré un resumen para quien no haya vivido mis tuits llenos de maldiciones gitanas o tenga pereza de leer mis antiguos posts. Si quieres ir a la parte del destete, pasa directamente al último apartado del post.

PRIMEROS DIAS

1-Corderito recién nacido se agarra al pecho y lacta en el paritorio después de salir, yo tumbada boca arriba y él colocado encima. Todo parece que va a ir bien, aunque veo las estrellas, pero estoy tan fastidiada de las partes bajas que el dolor de las altas parece una tontería.

2- Corderito sigue estirando del pezón, mordiendo y ahora sí que me doy cuenta de que estoy viendo las estrellas y de que no se agarra bien, por lo que él pasa hambre y  si quiero que coma he de pasar por un infierno. La asesora de lactancia llega al hospital, me indica que tiene frenillo y que use pezoneras, aparte de enseñarme varias posiciones correctas y convertirme en una mamá campeona.

CON PEZONERAS (durante 6 meses)

3-Corderito come con pezonera y si me olvido de ella al salir de casa estoy perdida. (ya me pasó una vez y fue horrible para una primeriza escuchar su llanto desgarrado y no poderle alimentar porque estaba lejos de casa. Una madre buena samaritana fue corriendo a comprar unas pezoneras nuevas)  Estrés constante por miedo a quedarme sin pezonera, (ansiosa que es una)  pero físicamente ya no me duele.

4-Corderito es operado del frenillo y tengo que hurgarle la herida para que el cortecito no cicatrice mal con la lengua otra vez pegada al paladar (me siento culpable porque sé que le duele) A partir de ahi empieza a lactar mejor. Presión de Ovejo para que le quite la pezonera de una puta  puñetera vez  (Sí, Ovejo es muy lactivista y además en todo lo que respecta a la lactancia ha sido muy de dar su ayuda, consejos, opinión…) y yo sintiéndome muy insegura. (Conseguiré que Corderito “reaprenda” como lactar? Y si es contraproducente? )

SIN PEZONERAS (durante 18 meses)

5- Bueeeno…Aquí ya se instauró con normalidad la lactancia. Por fin! Con normalidad para mí significa que ya no me dolía…excepto cuando tuve un principio de mastitis, que volví a ver las estrellas. Se curó con probióticos “Aquilea Intimus”. Gracias por este inestimable consejo a la matrona de “Néixer a casa“, Lucía, a quien le tengo considerable aprecio. (Y os recomiendo su proyecto para quienes busquéis un parto natural en casa en Barcelona y provincia).

Durante mi proceso de  lactancia ha tenido momentos duros y cuando no, no ha sido “ni chicha ni bacalao”, es decir:

Yo había leído por ahi que la lactancia puede ser muy placentera para la madre, y en algunos casos hasta orgásmica (eing?). Entonces, descubrir que puedo estar tranquilamente con el móvil tuiteando mientras él se alimenta y que no siento nada especial físicamente, me deja la impresión de que es algo natural de la vida, una cosa más a vivir, pero muy sobrevalorada.

Otra cosa es a nivel emocional, el apego que puedes sentir o ver a tu hijo feliz, que eso es impagable. Si los bebés pudiesen hablar sobre su lactancia, ésta no estaría “en peligro de extinción”. La sociedad debería atender a las caritas y expresiones de los bebés cuando toman el pecho. Yo atendí las de mi hijo y por eso seguí y seguí, hasta llegar a los 2 años, que es lo mínimo que recomienda la O.M.S. (6 meses de lactancia EXCLUSIVA y mínimo de 2 años). Creo que ya he cumplido tal recomendación. Mi valoración sobre la lactancia es excelente de cara al peque: 20 sobre 10!  De cara a la madre no le daría ni un 5 físicamente y en cambio un 20 sobre 10 en el plano emocional.

Eso no quiere decir, futura madre que me lees, que esté sugiriendo que no lo hagas, ya que esta es mi experiencia personal, y el cuerpo de cara mujer es un mundo. Muchas mujeres disfrutan con la lactancia y hasta que no lo pruebes no lo sabrás. No quiero desanimarte ni asustarte, pero de todos modos es una experiencia maravillosa, (a pesar de los obstáculos)  y creo que si volviese hacia atrás en el pasado, volvería a tomar las mismas decisiones. Sí, soy una ovejita muy contradictoria, pero no soy masoquista aunque pueda parecerlo…

NOVEDADES DE ULTIMO MES…EL DESTETE!

Ultimamente pensaba mucho en el destete, porque Corderito empezaba a morderme y a veces me resultaba doloroso. El morder ha ido a más, y de nada ha servido decirle a Corderito que “los tatás me duelen” y que tiene que hacerlo suave y sin dientes…El lo intenta pero a los cinco minutos, ya está otra vez con todas sus fuerzas.

Ahora me duele muchísimo, me muerde fuerte y tengo los pechos completamente magullados.

No sé si es porque le están saliendo un par de muelas o es porque está empeñado en que siga saliendo leche de mis dos pellejillos aunque ya no salga nada, o es una nueva “evolución” de la lactancia, pero no me está gustando en absoluto.

Cuando llega la hora de dormir y tengo que darle su “tatá” ya tiemblo. Poniendo los beneficios y los “maleficios” en una balanza, pesa más ahora la salud que pierdo y la calidad de vida que no estoy teniendo. Reconozco que siento envidia cuando veo una madre dando el biberón. Ay cordera, si supieras por lo que estoy pasando yo! Qué fácil lo tienes, leches! ( Nunca mejor dicho)

Entiendo perfectamente ambas decisiones, la que elige la lactancia materna y la que elige la leche preparada y respeto ambas opciones. (Lo siento, ya dije que no soy lactivista)Eso es decisión de cada madre y ahi no me meto. Nadie es mejor ni peor madre por ello, ni por los meses que ha lactado (como si estuviésemos en una especie de ranking absurdo), ni por la forma de destetar.

Y si a alguien se le ocurre acusarme de egoista por “destetarle forzosamente” y no dejar que se destete solo, o decirme que “solo estoy pensando en mí sin contar con el niño”  pienso enviar a Corderito a que le muerda sus tatás con nocturnidad y alevosía hasta que pida disculpas, sea hombre o mujer! Vamos, hombre!

 Hace poco me dolían tanto que tuve que negarle su tatá, no podía más…Bajo uno de los pechos hasta tenía una mancha blanca y sentía como si me clavasen agujas, lactase o no… y en el otro aunque no había nada también sentía el dolor de sus mordeduras. Fue una noche horrible, él llorando y gritando “mama” como si lo estuviese abandonando. Yo acabé llorando también y sintiéndome culpable por no poderle dar lo que quería. (Muchas veces no puedo darle lo que quiere porque no es conveniente, pero esto no es cualquier cosa, no sé si me entendéis)

No es que pensase en destetarle, sino en hacer un pequeño descanso por una noche. Me impresionó cómo se lo tomó el pequeño cordero…pero con lo fan que es del pecho me lo tendría que haber imaginado. Ahora me da pánico destetarle y aunque ya he tomado la decisión, me da miedo ponerla en práctica. No sé bien si como lo haré será la mejor forma posible para ambos, pero mi idea es la siguiente:

1-Ovejo lo dormirá en brazos cantándole nanas (como a veces se duerme así no es novedad para él) mientras yo me voy de casa para que no me reclame. Si sabe que no estoy en casa, se acomoda a que le duerma el padre, pero como me vea “estoy perdida”. Hasta ahi bien. Pero en sus despertares nocturnos reclamará su tatá .

2-Ovejo se dormirá entre nosotros, haciendo una barrera para que no pueda acceder a mi pecho fácilmente. Si aún así se desvela e insiste en localizarme y pasar por encima de su padre…

3-mis “tatás” llevarán un par de tiritas haciendo una cruz en cada pezón, y se le explicará que están vendados porque están malitos y que no puede “hacer tatá”.

Esta es la teoría. En la práctica los dos lo vamos a llevar muy mal, lo sé…Si alguien tiene alguna otra idea mejor, que me la cuente, porque yo no me voy a ir una semana entera de viaje y que Corderito deje de ver a su madre siete días seguidos. Tengo que trabajar y no puedo tomarme excedencias. Mirando en foros sobre este tema he leído un montón de sustancias asquerosas al paladar con las que las madres se untan el pecho para que el niño no quiera ni acercarse a probar.

Desde ponerle “Mordex” en el pecho (ese líquido para evitar que los nenes se muerdan las uñas) hasta pimienta. Hay un cierto paralelismo entre dejar el chupete y dejar la teta, en cuanto a grado de dificultad y forma de hacerlo.

Alguna sugerencia, madres blogueras y tuiteras? Podéis contarme vuestras experiencias? Sólo las de éxito, por favor, quiero animarme…no quiero sentirme derrotada ya antes de empezar.

Muchísimas gracias… Ya os contaré.