Con la canguro hemos topado

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LA PRIMERA CANGURO DE CORDERITO

Cuando empecé a trabajar, y mientras encontraba canguro, di la voz entre mis amistades y una amiga se ofreció a estar con Corderito por las tardes. Eva es una persona muy especial, cariñosa, buena persona, simpática, mamá de una niña de casi 5 años. Yo le estoy tremendamente agradecida de que haya estado durante casi un mes y medio con mi hijo, llevándolo a la ludoteca junto con su hija y cuidándolo tan bien.

El caso es que Eva estaba embarazada y en mayo iba a tener a su segundo bebé. Obviamente corría prisa encontrar canguro antes de semana santa, y como no conozco a demasiada gente que trabaje cuidando niños, opté por la vía internauta. (Dame un ratón y llámame friki).

BUSCANDO CANGURO NUEVA

Ovejo era muy reacio a buscar por internet. A partir de sus objeciones ( ¿Estás loca? Me niego a contratar a una canguro por internet! Paradójicamente,  el trabajo que tiene  él es gracias a que le contactaron por internet, a través de LinkedIn)  tenía miedo de encontrarme con canguros psicópatas y desequilibradas/os.

Por lo tanto, aparte de twittear mi búsqueda, estuve más de 3 horas en una web  de canguros,  hice entrevistas personales en las que Ovejo estuvo presente y descartamos obviamente a las que no nos gustaron.   ¿Qué buscaba en una canguro?

1)Que le gustaran los niños/ bebés

2)Que tuviera experiencia cuidando bebés (Pedimos referencias a cada canguro que se presentó, y descartamos aquellas personas cuyas referencias sonaban a que eran familiares de las chicas.)

3) Que la chica o chico buscase trabajo de canguro. Es decir: No me valían estudiantes que para sacarse unos dinerillos se les ocurre cuidar nenes sin tener ni experiencia ni vocación, o anuncios del tipo “estoy desesperado/a y trabajo de lo que sea, ya sea limpiando tu casa, cuidando de tu abuelo incapacitado o cambiando pañales”. No, yo quería una canguro vocacional, porque así estaría realmente por mi bebé. Por eso busqué en esa web especializada.

No me importaba a qué clase social perteneciera, ni su nivel cultural, ni sus títulos, ni los idiomas que hablara…en fin, ya con que cuidase bien del pequeño me valía. Eso sí, quería (o prefería) que fuese no fumadora. Eso sí, reconozco que tenía (y sigo teniendo aunque ahora me los cuestiono) prejuicios con la edad de los candidatos/as. Pensaba que alguien muy joven = alguien alocado, sin sentido de la responsabilidad, cuando no por tener entre 16 y 20 años se es siempre así.

Por resumir, hicimos la correspondiente criba y tuve que decir que no con pena a una de ellas, porque Ovejo dijo que no había visto suficiente feeling con el niño. (Hablamos de que el niño sonriera o riera las gracias de la entrevistada). Otra tuvo mucho feeling con el niño, pero no conmigo cuando nos subió la tarifa sobre la acordada en la web. En el último momento, apareció M. (Se dice el pecado pero no el pecador) y nos convenció a los dos.

LA NUEVA CANGURO

M. se presentó como una chica normal, muy segura de sí misma, simpática, agradable, madre de dos niños ya pre-adolescentes (hija de 17 años y niño de 13 o 14) , que hablaba mucho de su grata experiencia cuidando a dos bebés mellizos en Sabadell hasta que estos ya tuvieron 10 años. “Que vivía cerca y que enseguida podía venir, y tenía disponibilidad para todo…para quedarse con el niño por la noche un fin de semana, para acudir cuando se pusiera enfermo y no pudiera estar en la guardería, etc

Para bordar el asunto, mi amiga durante la “semana de adaptación” de Corderito a la canguro nueva, me dijo que los había visto bien, que era muy cariñosa y que parecía maja. Preguntando a la encargada de la ludoteca un tiempo después también me dijo que la veía muy bien con el niño. Eso me dejó tranquila.

COSAS RARAS QUE EMPECÉ A VER

Llamando a la referencia esta me dijo que alguna vez se fumaba un piti pero que vamos, no era fumadora. Una vez la contraté, un día que estábamos hablando cerca olí el pestazo a tabaco que salía de su boca y al preguntarle si fumaba, obviamente me dijo que sí. M. fuma muchísimo. ¿Habrá fumado delante del niño? No lo puedo asegurar, pero aunque me diga que no, probablemente sí. el caso es que si la referencia mintió por ella, ¿en qué otras cosas mintió?

La referencia no creo que sea válida y de hecho, su prima tiene dos hijos y vive en Sabadell, así que muy posiblemente la referencia sea su prima. Aunque sea una conjetura, familiar o no, está claro que la referencia que dio fue la de una colega, no fue una referencia estrictamente profesional.

Empezó a cambiarle la merienda. Le pregunté por qué no se había comido la fruta o el yogur, y me decía que es que el niño prefería comer de lo que comía ella. Eso no me extrañó, los niños son caprichosos por naturaleza y es cierto que el niño se fija en lo que comen los adultos y lo quiere probar todo. Al preguntarle qué se había traído ella de merienda, me respondió que “donetes”.  – Ahhhh- Me quedé cortada, porque en casa hasta ahora no le habíamos dado chocolate, y no solemos darle dulces. Alguna vez sí, pero no por costumbre. Ella jamás me preguntó si podía darle dulces. Me quedé chafada de que no me consultara.

Por más que yo insistía en prepararle la merienda, M. cada vez más pasaba de darle el yogur o la fruta…veíamos restos de barquillos, galletas del príncipe, etc por casa que nosotros no habíamos comprado, mordidos por el niño.. M. enseñó a mi hijo lo que eran los chupa-chups, que nosotros ni le dábamos ni quería que supiera aún lo que eran.

Por no liarla, aunque preocupada por la salud de mi hijo y la hiperactividad que mostraba ciertas noches, que creía que era por los excesos de azúcar,  me fui callando hasta que lo comenté con Ovejo y le dije que pensaba hablar con ella de esto.

Yo soy persona que huye de malos rollos, y muchas veces me callo las cosas para no molestar. Digamos que peco de ser poco asertiva y cuando pido algo suelo ser directa, no me ando por las ramas. Como sé que a veces soy poco diplomática, intento pedir las cosas por favor, doy las gracias e intento ser muuuuy amable para evitar enfados.

Justo antes de abordar la situación con los dulces coincidió en que iba a pasar la noche por primera vez solito lejos de nosotros…o más bien nosotros lejos de él. Se despertaría por la noche y no encontraría el pecho de su madre para confortarle, y sólo estaría M para atenderle, lo cual le parecería raro. Por eso le pedí a M que pasaran la noche en mi casa, que ella durmiera con él en nuestra cama de matrimonio, si no le parecía mal, y le expliqué la razón…para que no extrañase su entorno también.  Le expliqué que desde que nació mi hijo no habíamos estado jamás sin él por la noche, que no habíamos tenido un momento de pareja, que necesitábamos un tiempo a solas y tener un momento especial. Nos íbamos a un hotel en Calafell, por la tarde estaríamos en la playa con el niño y luego ella vendría a recogerlo.

Llegamos tarde a Calafell e intentamos avisarla (desde las 4 de la tarde) de que nos íbamos a retrasar. Ella tenía el móvil apagado. Sé que no es su obligación atendernos por el móvil ni que lo tenga encendido justo cuando le toca trabajar esta tarde, previendo que pueda haber algún cambio de planes o alguna circunstancia no prevista, pero hubiera sido un detalle de su parte. Como no atendió el móvil se presentó a recoger al chiquillo justo cuando llegábamos a Calafell después de una hora de tren y de que el pobre Ovejo tuviese que cargar con la silla de coche todo el viaje encima de su cabeza, porque a la chavala no le dio la gana de recogerla en nuestra casa…claro que ella no dijo que era porque no le salía del moño sino porque “había caravana en la autopista”. Esta excusa la hizo servir para dejar de hacer todo lo que no le apetecía y para argumentar por qué había hecho todo lo que hizo. Me dio mucha pena ver a Ovejo cargado como un mulo y sospeché la verdad, pero no tenía modo de demostrarlo y él no pensó mal.

Primero me dijo que su prima venía para hacerle un favor y volver con Corderito en el coche sin problemas: De ese modo una conduciría y otra le entretendría. Me dijo que Corderito ya conocía a su prima. Cuando le pregunté sorprendida de qué la conocía me contestó que a veces la acompañaba a la ludoteca. Es decir, ella cuando estaba trabajando  se llevaba su prima al trabajo. Me las imaginé de cháchara en la ludoteca mientras Corderito corría por ahi a su bola. Entendí que una madre de la ludoteca me dijera que se pensaba que  M. parecía su madre, ya que Corderito corría por ahi solo, sin parecer necesitar de nadie, según me dijeron. Cuando está conmigo en la ludoteca me busca para enseñarme sus juguetes, que le lleve a sitios distintos, etc pero parece ser que con ella no había ese feedback porque ella estaba demasiado ocupada.

EL INCIDENTE

El hipotético favor que le iba a hacer su prima no fue así. Se fueron a Sabadell porque “ella tenía que acompañar a su prima a su casa después del favor que le hizo de acompañarle a la ida” ¿Qué favor si Corderito no iba con ellas? “De ese modo Corderito podía descansar después del viaje en tren que había hecho y no tenía que hacer de corrido el viaje de vuelta en coche”. Eso no hubiera sido así de tener su móvil encendido y hubiese visto el cambio de horario, porque además le envié sms y whatsupp con el mismo aviso. Y además ya eran las 8 de la noche…lo lógico hubiese sido llevarlo a casa, ducharlo, darle la cena y a dormir, porque como muy tarde a las 10 cae frito de sueño.

“Es que como ya estaba ahi y se lo estaba pasando tan bien, decidimos que se quedase a dormir allí”, contraviniendo mi decisión de llevarlo a dormir a casa y a la que se había comprometido con nosotros. “Es que había mucha caravana en la autopista”, dijo como apoyo a su argumentación. “Eran las 10 y lloraba porque no se quería ir”. ¡Majadera! Lloraba porque tenía un sueño de muerte y no lo llevabas a la cama., que era su hora de dormir “Estuvo jugando hasta tarde y se durmió a la una de la mañana”. Bravo por ti, canguro! Eso son ovarios y lo demás son tonterías.

Me contó todo eso por whatsupp y yo no quise rallarme porque estábamos de noche romántica y esta mujer parecía que me la quería aguar. Me dije a mí misma que Corderito estaba bien, pasando la noche a cubierto e imagino que alimentado. A la mañana siguiente me envía por whatsupp “lo bien que está” con una foto donde Corderito en pañales y sin ninguna otra ropa,  ataca un pote de galletas de mantequilla con guinda enmedio. Todavía dormida, me inquieto, pero intento no hacer caso de mi aprensividad. “Debo hablar ya con esta mujer”. La culpa es mía por no haber sido clara en este punto.

Lo jodido es cuando le envío un whatsupp para recordarle que habíamos quedado en que a la 1 del mediodía recogeríamos al niño en nuestra casa y ha de estar ahi. “Es que ahora vamos a hacer una paella. Ya te lo devolveré a las 16h”….como protesto me dice “que es que hay retenciones en la autopista”. Sentí como si tuviese a  mi niño secuestrado..se lo había llevado lejos y yo le imploraba que me lo devolviera, pero ella me lo iba a devolver cuando ella quisiera.

Amablemente le respondí que “me sabe mal que te pierdas la paella, pero es que ya echo mucho de menos a mi hijo y me gustaría recogerlo a la 1”. Me contestó con un gélido “ok, lo tendrás a la 1”. Le respondí con una sonrisa de emoticono y un “gracias” y le pedí que por favor nos devolviese la silla del coche y la mochila portabebés (sin ella llevar a Corderito a peso es un suplicio para mí porque tengo escoliosis), ante lo cual nos dijo que “estoy tan enfadada que ya os lo devolveré el lunes”.

Estaba enfadada conmigo porque “Es que haces lo que te da la gana, es que quieres salirte con la tuya sea como sea aunque el bienestar del niño resulte afectado. Es que por tu capricho de tenerlo a la hora que tú quieres vamos a tardar mucho en carretera y con el niño sin comer”. Yo alucinaba.

Primero de todo: Si vas a llevar al niño de viaje de vuelta, llévate comida para él y agua, ni que sea fruta cortada a trozos, que eso lo preparas en un momento. Tal y como me lo pintó me imaginé un coche sin aire acondicionado, agua ni comida y el crío llorando sin parar todo el camino y deshidratado…y todo “por mi culpa”. Tuve que preguntarle si llevaban agua, si tenían el aire puesto…parece ser que lo inflaron a galletas del príncipe. En segundo lugar, si el niño estaba atendido y cuidado ¿En qué afectaba al niño? ¿En pasarse un rato de más en el coche? Eso suponiendo que fuese verdad lo de las retenciones..y siempre puedes ir por otro camino. Las autopistas y las autovías son varias de entrada a Barcelona, y carreteras normales que no son de pago. Pero la mujer iba de reina, ella no concibe otro camino que no sea el que hace siempre, el más cómodo y el más caro…Total, como lo pagamos nosotros!!!  nos cobró gasolina y peajes por haber ido a casa de  su prima y luego a Barcelona…en un mapa se puede ver como en vez de ir a Barcelona, que es el camino más corto, se desvió a Sabadell, con más quilometraje. También me enteré que no vive cerca, sino en Santa Coloma. Hasta en eso nos mintió.

La silla de coche…¿La transportó ella a nuestra casa en coche? No, no le dio la gana de pasar por casa, así que dijo que la había dejado en una farmacia “porque le pesaba mucho” y Ovejo tuvo que ir a buscarla. Para no dejar al niño en casa, como habíamos quedado, nos dijo que el coche había tenido que aparcarlo en Bardalona y que cogían el metro…y nos esperaban en Plaza España…así que además nos hizo desplazarnos a nosotros cuando de plaza España a nuestra casa hay un par de paradas de metro…pero ella es demasiado reina para hacer un transbordo. Todo era en plan “se hace lo que yo digo y te vas a joder”…sin embargo la mujer estaba enfadada conmigo porque “yo me quiero salir siempre con la mía”. En todo momento le dejamos que hiciese lo que le diese la gana, que llevase a nuestro niño (contra mi voluntad) a donde quisiese, tomando decisiones intempestivas que teníamos que aceptar sí o sí…y por una vez que le digo que no, que esto no va así, y que tiene que devolver el niño a su hora, se ofende en extremo.

Yo sí que estaba indignada. Encima Ovejo que sólo escuchó “”Es que haces lo que te da la gana, es que quieres salirte con la tuya sea como sea aunque el bienestar del niño resulte afectado. Es que por tu capricho de tenerlo a la hora que tú quieres vamos a tardar mucho en carretera y con el niño sin comer” con M. con  tono indignado y le dio la razón a ella.  Es uno de esos momentos en los que pienso “así no vamos bien”, porque una pareja en temas como este ha de estar unida. Ovejo se fue y los argumentos que dio M. fueron los siguientes:

-Es que Oveja, tu problema es que no confías en mí- (Si no confiara en ella no le hubiese dejado a mi hijo) – Tú tienes que confiar en mí-

-La labor de una canguro es que el niño sea feliz, esté alimentado y protegido. Mientras el niño esté bien, yo cumplo con mi trabajo-

-Si tú dejas al niño a mi cargo, me das a mi la responsabilidad total de ocuparme de él y yo he de tomar las decisiones que crea adecuadas en cada momento para que el niño esté bien y tú las tienes que respetar-

Es decir, que la culpa de que ella hiciese lo que le saliese del ….era culpa mía porque yo lo había dejado en sus manos. Interesante. Hasta me hizo dudar y todo, porque yo jamás había contratado antes una canguro. ¿Y si fuese así? ¿Y si cuando el niño está con la canguro la madre tiene que aguantarse de las decisiones que la otra tome? En ese caso no quería volver a dejar al niño con una canguro nunca más.

Ni que decir tiene que luego tuve una conversación con Ovejo en la que le describí  todas las  cosas que me había comentado M. en la conversación que no quiso estar presente.  Por qué le daba  chupachups, por ejemplo.

“Pues que sepas que no fui la primera en dárselos, primero fue la Ludoteca como premio”.Dudo mucho que una ludoteca pública del ayuntamiento premie con caramelos a los niños (¿En qué concurso a participado mi hijo de 22 meses que yo me entere?) pero si así fuese, creo que ella tendría que haber consultado con nosotros si puede darle caramelos. Ella jamás nos consultó nada…yo le había dado la patria potestad, al parecer, y ella decidía qué le daba…y como lo importante es que el niño esté feliz y alimentado (no importa con qué) ¿Qué más feliz que con un chupachup? (Ironía activada)

O por qué decidió que la merienda que yo le preparaba cada tarde como una pardilla y que ella pasaba de darle: ” Es que el yogur con trozos de fruta le da arcadas. Es que la fruta no le gusta”.

M. no sabía que Corderito aprendió a comer comida sólida con el ledweaning, que jamás ha tenido una arcada, que en la guardería me han dicho que le encanta la fruta y nosotros mismos hemos constatado (y hasta grabado en vídeo) que no tiene ningún problema ni con la fruta ni con el yogur con trozos. Jamás he visto tamaña mentirosa, siempre argumentando que todo lo hacía por “el bien de Corderito” cuando lo hacía por su propio bienestar. Es mucho más fácil darle una caja de donetes y que haga selfservice que tener que estar vigilando que no se derrame yogur en la ropa. Si lo sabré yo, que me estreso muchas veces cuando come con cuchara. Pero M. iba de reina…estresarse y por un niño que no es suyo no iba con ella.

También se quejaba de que el niño no debía estar en casa, porque se aburría, pero bien que se lo llevaba a casa de su prima, pues se equivocó y me envió un video después de ya haber roto toda relación, en que hacen bailar el niño en el comedor de una casa y siempre lo tienen desnudo y solo con el pañal. Ahora nos las vemos y deseamos para vestirlo y calzarlo, siempre protesta. También odia bañarse, y no sé si es un problema nuevo debido a su edad o porque la canguro le hizo aborrecer la bañera. Antes adoraba jugar en la bañera con el agua. En fin, no es que quiera demonizar a M. pero no fue trigo limpio desde el principio.

Después de hablar con Ovejo entendió mi punto de vista y me dijo que su falta de apoyo se había debido a que “le faltaba información” y a que no me había comunicado con él activamente en mis sospechas y que contrataríamos otra canguro.

Ahora hay una nueva canguro. No puedo hacer otra cosa mientras tenga un trabajo a jornada completa que no sea intensivo. A esta nueva canguro, con referencia de una tuitera que me parece seria y formal, no le he pedido referencias. Total, me es más válida la referencia que tengo que las falsas referencias que cualquier otra canguro me vaya a aportar.

En conclusión: Contratar una canguro es una lotería: Nunca sabes lo que te vas a encontrar. Para conseguir el puesto en la entrevista mentirán, dirán que tienen más experiencia que la que tienen, es típico en todos los puestos de trabajo y en el de canguro no iba a ser menos . Es decir, que ni entrevista personal ni pedir referencias servirán para quedarte tranquila. Por más buen ojo que creas tener ni preguntarle a la gente que ve desde fuera como trabaja. La gente que te hable bien de ella siempre serán colegas suyos y si está delante de tí o de alguna amiga tuya hará un poco de teatro y arreglado. Lo único que queda es ponerla a prueba, contratarla y ver por tí misma su seriedad.

Consejo de oro: Si es la primera vez que contratas a una, que no te enrede: La madre eres tú, y siempre serás tú la madre y la que toma las decisiones, más o menos acertadas, y ella no es quien para discutirlas ni para cambiarlas. Tú le pagas, tú mandas. Así de claro. Si no está de acuerdo con la forma en que educas a tu hijo o sus obligaciones como canguro, que cambie de familia o de empleo.

CRUZANDO DEDOS PORQUE TODO VAYA BIEN CON LOS NUEVOS CAMBIOS

Corderito ahora parece un poco reacio con la nueva canguro,  L.  Corderito tiene “mamitis” cuando estamos los tres juntos  y difícilmente juega con ella o acepta que le coja en brazos.  Le hace lo mismo a ella que me hace a mí a veces cuando está conmigo y con su padre.

Yo estoy muy agobiada porque lleva ya dos semanas de adaptación en las que voy a recogerlo a la guardería con ella y no parece que haya el famoso feeling que a Ovejo le parece tan importante. No sé qué hacer, pero no tengo tiempo para adaptarle a otra canguro y tanto cambio no creo que sea bueno para el niño. Tampoco voy a decirle a L. que no, sólo porque al niño le den ataques de “mamitis”. Cuando estén solos ya no podrá hacerle el feo, será ella o nadie para atenderle, pero me sabe mal forzar a Corderito a estar en compañía de alguien que no le entusiasma. La chica parece maja y dice tener mucha experiencia con niños, pese a ser joven.  Y a veces Corderito deja un lado tanta tontería y se acerca un poco a ella, así que será cuestión  de más tiempo.

Todo el mundo me dice que ha tenido tremenda suerte en elegir a sus canguros, que no han tenido ningún problema con ellas. ¿Seré yo la rara y conflictiva? ¿Soy demasiado exigente? ¿Demasiado aprensiva? ¿mi error está en buscar canguro por internet, como dice Ovejo? ¿Es preferible un amigo sin experiencia a un extraño que argumenta ser canguro experimentado? Muchas veces me dan ganas de tirar la toalla y no trabajar para quedarme en casa con mi hijo, pero no me lo puedo permitir.

Un comentario en “Con la canguro hemos topado

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